• Las fases del vuelo de un avión, explicadas en detalle

Volar es como una coreografía perfecta de física, ingeniería y procedimientos estandarizados. Y el ritmo lo marcan las fases de vuelo de un avión: sí, cada ciclo se divide en segmentos estrictamente definidos para garantizar la máxima seguridad y eficiencia.

Pero, antes de avanzar, si buscas una respuesta rápida para comprender el esquema operativo, las fases de vuelo en avión principales son: pre-vuelo (pre-flight), rodaje (taxi), despegue (takeoff), ascenso (climb), crucero (cruise), descenso (descent), aproximación (approach) y aterrizaje (landing).

Y, ahora sí, a continuación te detallo, desde mi perspectiva como piloto, cómo se gestiona la energía del avión y la carga de trabajo en cada etapa de vuelo.

¿Por qué un ciclo de vuelo se divide en fases?

La segmentación de un vuelo responde a la necesidad de gestionar de forma precisa la energía de la aeronave, la configuración aerodinámica (flaps, slats, tren de aterrizaje) y la carga de trabajo de los pilotos. Por eso, cada fase del vuelo debe abordarse conforme a unos criterios operacionales y procedimientos específicos.

Para ti, como futuro aviador, comprender las fases de vuelo de los aviones es fundamental porque las fuerzas que actúan sobre la estructura (sustentación, resistencia, empuje y peso) varían entre una etapa y otra.

Esta división permite, además, recopilar datos precisos para el mantenimiento predictivo y optimizar el consumo de combustible, un factor crítico en la aviación comercial actual.

Veamos, pues, cada una de las fases de vuelo detalladamente.

1. Pre-vuelo (Pre-flight)

Todo comienza en la sala de planificación de vuelos y, posteriormente, en la plataforma de estacionamiento.

Mucho antes de que los pasajeros suban a bordo o de que encendamos una sola pantalla en el cockpit, los pilotos llevamos a cabo una serie de comprobaciones críticas.

Revisamos la meteorología en ruta, analizamos los NOTAMs activos y calculamos de forma minuciosa la carga y centrado del avión para determinar el centro de gravedad y el peso máximo al despegue.

Luego viene la inspección exterior o walkaround. Salimos a la plataforma a revisar visualmente el estado del fuselaje del avión, los neumáticos, los frenos, las compuertas y las superficies de control. Es un procedimiento imprescindible dentro de la seguridad aérea.

Una vez dentro, introducimos la ruta en el FMS (Flight Management System), solicitamos la autorización de control de tráfico aéreo (ATC) y realizamos las listas de comprobación previas al encendido.

2. Rodaje (Taxi)

Una vez que las puertas se cierran y el pasaje está asegurado, iniciamos el pushback y la puesta en marcha de los motores.

El rodaje es el trayecto autopropulsado que realiza la aeronave por las calles de rodadura (taxiways) desde la plataforma hasta la cabecera de la pista asignada.

En esta fase nos movemos a baja velocidad. Olvídate de los mandos: el avión en el suelo se dirige principalmente con los pedales del timón de dirección y el tiller (una pequeña manivela lateral que orienta la rueda de morro).

Para nosotros es una fase de atención periférica máxima. Monitorizamos pantallas, chequeamos que no haya obstáculos en el área de maniobras del aeropuerto y nos aseguramos de seguir la ruta exacta indicada.

3. Despegue (Takeoff)

El despegue es una de las llamadas fases críticas de vuelo. Al alinearnos en pista, aplicamos la potencia de despegue calculada.

Durante la carrera de despegue, monitorizamos tres velocidades clave:

  • V1 (Velocidad de decisión): Es la velocidad límite para que, si ocurre una anomalía, podamos abortar el despegue y frenar. Si ocurre un segundo después de V1, nos vamos al aire obligatoriamente; la pista remanente ya no sería suficiente para detener el avión de forma segura.
  • VR (Velocidad de rotación): Al alcanzar este punto, iniciamos la recogida actuando suavemente sobre el sidestick o la columna de control. Elevamos el morro hasta alcanzar la actitud de despegue y el ángulo de ataque requerido para la transición al vuelo.
  • V2 (Velocidad de seguridad en el ascenso): La velocidad mínima que garantiza un gradiente de ascenso seguro, incluso si ocurriera una pérdida de potencia en un motor.

4. Ascenso (Climb)

En cuanto el variómetro indica un ascenso positivo constante, retraemos el tren de aterrizaje para reducir la resistencia aerodinámica.

Durante el ascenso, el objetivo es ganar altitud de forma eficiente buscando el mejor ángulo de ascenso (Vx) para buscar los niveles de vuelo donde los motores rinden mejor.

A medida que el avión acelera, vamos replegando los flaps y slats de forma secuencial hasta dejar el ala en configuración limpia.

Al cruzar la altitud de transición de la zona, cambiamos la referencia barométrica de nuestros altímetros al ajuste estándar de 1013.25 hPa.

A partir de ese momento, ya no volamos en pies reales sobre el suelo, sino en niveles de vuelo, con el objetivo de mantener separación vertical entre tráficos bajo la supervisión del ATC.

5. Crucero (Cruise)

Esta es la fase central y la de mayor duración entre las fases de vuelo de un avión.

Estabilizamos la aeronave en su altitud de crucero (normalmente entre los 31.000 y los 41.000 pies). Aquí el aire es menos denso, lo que reduce la resistencia al avance y permite volar a velocidades cercanas a los 900 km/h, consumiendo menos combustible.

En crucero, las fuerzas están en perfecto equilibrio dinámico: la sustentación contrarresta exactamente al peso, y la fuerza de empuje de los motores compensa la resistencia.

Y, aunque el autopilot asume el guiado del avión, los pilotos monitorizamos los sistemas informáticos, cruzamos datos de consumo reales con los teóricos del plan de vuelo, gestionamos el combustible y vigilamos el radar meteorológico.

6. Descenso (Descent)

Antes de llegar al destino, calculamos el Top of Descent (TOD), el punto geográfico óptimo donde se reduce la potencia de los motores para iniciar una senda de descenso continua y eficiente en consumo.

Durante esta etapa, planificamos la aproximación, repasamos las cartas aeronáuticas del aeropuerto de destino y consultamosla información ATIS para conocer el viento y la visibilidad.

7. Aproximación (Approach)

La aproximación es el proceso de transición donde el avión abandona la ruta de crucero y se alinea perfectamente con el eje de la pista.

Puede ser una aproximación visual apoyada en una carta de aproximación visual (VAC) o, bajo condiciones de mal tiempo, una instrumental apoyada en sistemas de guiado de precisión ILS (Instrument Landing System) o aproximaciones satelitales RNP bajo estrictos procedimientos de baja visibilidad.

Aquí reducimos drásticamente la velocidad. El ala necesita «crecer» para mantenerse en el aire a velocidades bajas, por lo que comenzamos a desplegar los flaps y slats por etapas.

También desplegamos el tren de aterrizaje, lo que genera un aumento notable de resistencia aerodinámica que nos ayuda a desacelerar y estabilizar la senda de descenso.

8. Aterrizaje (Landing)

En la fase final del vuelo, cruzamos el umbral de la pista a unos 50 pies sobre el suelo y quitamos la potencia residual de los motores.

Iniciamos la recogida o flare, levantando el morro unos pocos grados para mitigar el efecto suelo y hacer que el tren principal contacte suavemente con el asfalto.

Nada más tocar el suelo, los spoilers se levantan automáticamente para destruir la sustentación y transferir todo el peso a las ruedas.

Activamos las reversas de los motores y los frenos mecánicos hidráulicos hasta alcanzar una velocidad segura de rodaje que nos permita liberar la pista y dirigirnos hacia la terminal.

Fases críticas de vuelo y la Regla de la Cabina Estéril

En aviación, se denominan fases críticas de vuelo a todas aquellas operaciones que involucran el rodaje, el despegue, la aproximación, el aterrizaje y cualquier operación realizada por debajo de los 10.000 pies (excepto el crucero sostenido a esa altura).

¿Y qué es eso de la Regla de la Cabina Estéril? Pues es una norma, establecida por EASA, que obliga a que durante las fases críticas de vuelo se prohíba en cabina cualquier actividad, lectura o conversación que no sea estrictamente operativa.

Así que no se permiten charlas personales ni comunicaciones triviales con los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP); toda la atención de la tripulación debe estar enfocada al 100% en la trayectoria del avión.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre las fases de vuelo en avión

¿Cuál es la fase de vuelo más larga en un trayecto comercial?

Por lo general, la fase de crucero es la de mayor duración. En vuelos transcontinentales puede representar más del 85% del tiempo total del trayecto. Es la etapa diseñada específicamente para maximizar la eficiencia en el consumo de combustible gracias a la menor densidad del aire a mayor altitud.

¿Por qué se consideran el despegue y el aterrizaje como las fases más complejas?

Se consideran complejas porque la aeronave se encuentra muy cerca del suelo, lo que reduce drásticamente el margen de maniobra ante cualquier imprevisto meteorológico o técnico. Además, los márgenes de velocidad aerodinámica respecto al límite de pérdida (stall) son más reducidos y la configuración del avión cambia con rapidez.

¿Qué es una «aproximación estabilizada»?

Es un criterio de seguridad que exige que el avión esté completamente configurado para el aterrizaje (tren abajo, flaps seleccionados, velocidad correcta y senda de planeo centrada) al cruzar una altitud determinada (habitualmente 1.000 pies en condiciones instrumentales). Si el avión no cumple con estos parámetros, los manuales de las aerolíneas obligan a realizar una maniobra de aproximación frustrada o go-around.

¿Por qué se atenúan las luces de la cabina de pasajeros durante el despegue y el aterrizaje?

Se realiza para que los ojos de los pasajeros y de la tripulación de cabina se adapten a la oscuridad ambiental exterior. Si ocurriera una evacuación de emergencia, la visión humana estará perfectamente acomodada a la luz exterior, agilizando el proceso y aumentando la eficiencia.

¿Cuánto dura cada fase de vuelo?

Depende por completo de la distancia del destino. El despegue y el aterrizaje duran apenas un par de minutos cada uno. El ascenso y el descenso suelen completarse en unos 20 o 30 de minutos de media. La fase de crucero puede durar desde 30 minutos en un vuelo corto, hasta más de 11 horas en rutas transoceánicas.

Tu dominio de las fases de vuelo comienza con la formación

Pilotar un avión comercial implica mucho más que conocer los procedimientos. Requiere disciplina, criterio, capacidad para tomar decisiones y una formación que permita afrontar cada fase del vuelo con seguridad y confianza.

En One Air trabajamos para que nuestros alumnos desarrollen esas competencias con una combinación imbatible: una flota moderna equipada con la misma aviónica que encontrarás trabajando en aerolíneas, y un centro de simulación con más de 20 dispositivos, incluyendo réplicas de Airbus A320, Boeing 737-800 y Boeing 737 MAX.

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