• ¿Cómo aprende un piloto a aterrizar?

Volvemos con una nueva entrega de ‘One Air Experiences’, nuestra serie de vídeos en los que alumnos e instructores nos cuentan sus impresiones sobre el entrenamiento.

Tras ver cómo es el entrenamiento con viento cruzado o en qué consiste el curso PBN, seguimos aprendiendo esta vez de la mano de nuestro instructor, Jesús Magaz, y su alumno, Alejandro Carcano.

Y es que, Alejandro, tras superar la fase de simuladores y haber volado varias veces con su instructor, está casi preparado para su suelta, es decir, para su primer vuelo solo. Pero, ¿cómo aprende un piloto a aterrizar y cuándo se está listo para despegar y aterrizar solo?

Sin duda, el despegue y el aterrizaje son los dos momentos más cruciales en un vuelo. Por eso, en el vídeo de hoy, aprendemos un poco más sobre el entrenamiento de tomas y despegues previo a una ‘suelta’ inminente.

El proceso para aprender a aterrizar

Cuando un piloto aterriza un avión ligero, debe dejar caer suavemente el avión sobre la superficie de asfalto a unos 100 kilómetros por hora. Para alguien que no está habituado, suena casi como una hazaña increíble, ¿verdad?

Lo cierto es que, aunque se vuelve sencillo con la práctica, es bastante complejo. Pero, claro, ¿cómo se hace la primera vez? ¿Cómo se prepara un piloto para ese momento tan decisivo?

Pues bien, la instrucción, como te imaginarás, comienza mucho antes, concretamente, en las aulas, cuando los instructores van dejando caer algunas “pinceladas” mientras explican las asignaturas teóricas.

Si quieres saber más sobre el proceso completo de convertirse en piloto, y cada una de las fases que engloba, te recomendamos que leas nuestro post con todo lo que debes saber para ser piloto de avión comercial.

Aprender a aterrizar en el simulador adecuado

Mucho más importante de lo que crees

En One Air, somos partidarios del entrenamiento complementario en todas las etapas de la formación.

Así que, antes de aprender a aterrizar en simulador certificado, nuestros alumnos realizan varias horas en nuestro SIMLAB, un centro de simulación único.

Concretamente, nuestros alumnos más noveles, antes de sus vuelos reales, tendrán una estandarización en los simuladores Diamond DA20, réplicas de la aeronave que posteriormente volarán.

En estos simuladores se enseñan los aspectos básicos del vuelo y los alumnos pueden empezar a ganar velocidad en la gestión y control del avión.

Una vez completadas las horas de simuladores básicos, es el turno del simulador certificado, en nuestro caso, el FNPT II Alsim ALX. La función de este simulador es que los alumnos ganen soltura en los procedimientos, manejo de checklists, etc., pero con la seguridad que aporta el vuelo simulado.

El primer vuelo de un alumno piloto

Para todo alumno piloto, una de las experiencias que recuerdan con más cariño es la de su primer vuelo porque, en muchos casos, es la primera vez que se suben a un avión ligero.

En este vuelo, en el que los sentidos están a flor de piel, se siente todo con muchísima intensidad: el movimiento del avión, la vibración de los mandos, los ascensos y descensos, las pequeñas turbulencias…

Y todo ello, acompañado de las vistas más sobrecogedoras que jamás se hayan disfrutado.

Por supuesto, no tienen que aterrizar solos la primera vez que vuelan, ¿te imaginas? Pero sí que aprovecharán para ver en vivo, todo lo aprendido en etapas anteriores del entrenamiento.

Entonces, ¿cómo se aprende a aterrizar?

Una vez que los alumnos ya saben ‘controlar’ el avión, empiezan con la sucesión de tomas y despegues, o tomas y desplomes. Y es que, tal como te adelantamos al comienzo del post, aterrizar un avión no es tarea fácil.

En el entrenamiento de tomas y despegues, lo que se hace es repetir el circuito, una y otra vez. Esto permite que, en un sesión de 90 minutos, el alumno haga hasta 12 aterrizajes.

Una vez el alumno piloto es capaz de aterrizar con facilidad en una configuración estándar, el instructor comenzará a simular diferentes fallos de motor, y a seleccionar diversas configuraciones de los flaps.

El circuito es uno de los momentos en el que avión vuela a más baja altitud y, en algunos tramos, la velocidad es muy reducida; por esta razón, es fundamental que el alumno piloto aprenda a gestionar todo tipo de situaciones comprometidas.

Toma dura, toma segura

Muchas veces tendemos a calificar a un piloto según la suavidad con la que aterriza, pero ya te adelantamos que no tiene por que ser así.

El aterrizaje supone una parte muy pequeña del vuelo. Además, la suavidad del mismo puede cambiar muy rápidamente: según el viento, el tipo de avión, o la situación térmica por el calor, por ejemplo.

¿Sabías que…?

Algunos aviones comerciales disponen de autoland; es decir, un sistema que aterriza de manera totalmente autónoma el avión.

Pues bien, los aterrizajes realizados por el autoland se caracterizan por ser un poco más duros. Y es que, una toma segura aumenta la eficacia de los frenos y reduce la posibilidad de aquaplaning si la pista está mojada.

Por supuesto, el autoland solo se puede utilizar si el aeropuerto y el avión están certificados para este tipo de operaciones y, además, en condiciones meteorológicas muy concretas.

El momento de la ‘suelta’: el primer vuelo solo

Una vez el alumno piloto ha adquirido una buena conciencia situacional, fluidez en las comunicaciones y habilidad en el manejo del avión, se le propondrá el vuelo solo.

Sin duda alguna, la suelta es el vuelo más importante en la formación de todo alumno piloto; y es que, por primera vez, se pondrá a los mandos del avión totalmente solo.

Durante el vuelo solo, el alumno tendrá que realizar correctamente tres tomas y despegues, tras los cuales, vendrá la esperada celebración.

La tradición varía mucho de un lugar a otro. En algunos lugares, el instructor corta un trozo de la camisa del alumno; mientras que, en otros, rapan la nuca al alumno con los números de la pista en la que se ha ‘soltado’.

En España, es costumbre lanzar un buen cubo de agua fresquita sobre el recién soltado piloto. ¿Has visto ya los vídeos de sueltas de nuestros alumnos? ¡Son superdivertidos! Síguenos en redes y no te los pierdas.

Lo más importante es el entrenamiento

El proceso de aprendizaje de cualquier piloto es único, y el momento en el que lleguen a aterrizar solos también. Sin embargo, una cosa es segura: con la instrucción y entrenamiento adecuados, aterrizar un avión se vuelve mucho más sencillo.

Por eso hacemos especial hincapié en la simulación previa y la estandarización en el tipo de aeronave. Créenos cuando decimos que, realmente, marca la diferencia.

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