fbpx
  • ¿Qué es el fuselaje de un avión?

    Uno de los elementos más importantes.

De todos los elementos estructurales de un avión, el fuselaje es uno de los más esenciales.

El fuselaje es el ‘cuerpo’ de un avión, su estructura primaria; es el recubrimiento que alberga la cabina de mando, el espacio para el transporte de pasajeros o para la bodega de carga. Además, es el armazón al que se adhieren otras partes fundamentales, como pueden ser las alas, el empenaje de cola o el tren de aterrizaje.

A continuación, te hablamos sobre el fuselaje de los aviones: para qué sirve, de qué está hecho y cuántos tipos de fuselajes hay. ¡No te lo pierdas!

¿Para qué sirve el fuselaje?

Al igual que ocurre en los coches o en otros medios de transporte, necesitamos que los aviones tengan fuselaje, pues aporta la forma aerodinámica y aumenta la seguridad de la aeronave, protegiendo lo más valioso: lo que alberga en su interior. De esta forma, las funciones principales del fuselaje son:

  • Da forma al avión y aporta la aerodinámica necesaria para el tipo de vuelo a desarrollar.
  • Sirve de base de montaje para las diferentes partes del avión.
  • Reparte las fuerzas a lo largo de toda su superficie.
  • Es una barrera protectora para los pasajeros en caso de accidente.

Además, en el interior del fuselaje de un avión puede haber varias divisiones, dependiendo del uso para el que esté fabricado: la cabina de pilotaje, varias zonas para pasajeros y tripulación, una parte para el equipaje del pasaje o todo el interior para carga.

Tipos de fuselajes

La aviación es un sector que está siempre a la vanguardia de la investigación y del desarrollo, así que constantemente surgen diferentes diseños para una misma función.

Por ello, existen varios tipos de fuselajes de avión, según la absorción de las fuerzas (monocasco/semimonocasco), el tamaño (ancho/estrecho) o el modo de fabricación (reticular o tubular).

Fuselaje monocasco

El fuselaje monocasco es el que forma una estructura tubular con cuadernas recubiertas por una chapa de metal o de fibra. Son fuselajes resistentes y pueden volar a gran altitud.

En los fuselajes monocasco, el recubrimiento es el encargado de soportar todas las fuerzas, por esta razón, éste debe ser de un determinado grueso. Por su robustez y sencillez, es el modelo de fuselaje más empleado en los aviones de aviación general.

En estos fuselajes, el material más empleado es la fibra, que permite moldear la forma deseada con mayor facilidad, además de ser un material muy ligero.

Fuselaje semi-monocasco

Para la construcción de grandes aeronaves comerciales, el tipo de fuselaje más utilizado es el semi-monocasco. Y es que, de alguna forma, hay que aligerar el peso que supone tener un recubrimiento que soporte todas las fuerzas.

Por esta razón, en los fuselajes semi-monocasco, existe un trenzado formado por largueros, cuadernas y el propio recubrimiento. Así, las fuerzas se reparten a lo largo de todo el fuselaje, y es posible aligerar el peso utilizando un recubrimiento metálico mucho más delgado.

El material más empleado en la construcción de los fuselajes semi-monocasco es el duraluminio, o también conocido como aluminio aeronáutico. Este material es una aleación de aluminio con cobre, manganeso, magnesio y silicio.

Fuselaje ancho y estrecho

Los fuselajes también pueden clasificarse según su tamaño, diámetro, o su volumen interior.

Los aviones de fuselaje estrecho son los que cuentan con un único pasillo que separa los asientos de pasajeros en dos bloques de filas.

Sin embargo, los aviones de fuselaje ancho cuentan con más de un pasillo para dividir los asientos. En estas aeronaves, podemos encontrar configuraciones de 3 – 4 – 3 filas, separadas por dos pasillos, o incluso de 3 – 5 – 3, siendo ésta la disposición más ancha de todas.

Fuselaje reticular o tubular

Otro tipo de fuselajes es el reticular, que se compone de una red de tubos de acero que sirven para unir las cuadernas del avión. Es una de las formas más antiguas de construcción y, por ello, no se adecúa a las necesidades actuales de velocidad y seguridad en vuelo.

También llamado tubular, el fuselaje reticular está formado por cuadernas, largueros y diagonales que se recubren con lona, madera o metal. Es un recubrimiento muy ligero pero también poco resistente.

Dentro de los fuselajes reticulares podemos encontrar varios subtipos, como el fuselaje Warren, el Pratt o el Geodésico.

En los inicios de la aviación, el fuselaje reticular era una forma segura y económica de fabricación que, con los avances en motores, ha sido sustituido por otros modos más seguros y adecuados a velocidades más altas.

Otros elementos: Los mamparos del fuselaje

Ya sabes que el fuselaje es una estructura presurizada, pues bien, los elementos que lo hacen posible son los mamparos de presión.

Los mamparos de presión se encargan de sellar toda la estructura del fuselaje, tanto por delante como por detrás, convirtiéndolo en un habitáculo casi estanco, y haciendo que las cargas de presión soportadas se distribuyan uniformemente.

Pero los mamparos no solo tienen la función de habilitar la cabina para la tripulación y pasajeros, sino que también cumplen una función estructural contribuyendo activamente a una mayor resistencia del fuselaje.